Agenda ciudadana y desempeño municipal en 15 municipios de El Salvador. Un meta-estudio comparativo sobre 21,431 entrevistas georreferenciadas.
El retrato de los 15 municipios tiene dos tensiones. El respaldo nacional es altísimo —83% aprueba el rumbo del país— pero no se hereda hacia abajo: solo 34% reelegiría a su alcalde. Y lo que la ciudadanía más exige es justamente lo que los municipios peor entregan.
El estudio integra 21,431 cuestionarios levantados en 15 municipios de siete departamentos mediante aplicación móvil con georreferenciación. Todos respondieron el mismo instrumento: eso permite comparar gestión, agenda y potencial electoral con la misma definición y la misma escala.
El clima de opinión es marcadamente favorable en lo nacional: el 82.6% considera que el país avanza con el actual gobierno. Pero ese optimismo se enfría al bajar al territorio: la gestión municipal es positiva apenas para el 58%, y la disposición a reelegir al alcalde cae al 34%.
Consultados por las problemáticas más urgentes —hasta cinco respuestas—, los entrevistados dibujan una agenda inequívocamente concreta. Reparación de calles encabeza con 75.5%: la mencionan tres de cada cuatro personas. Es la prioridad número uno en los 15 municipios sin excepción.
El corazón de Municipal Data surge al cruzar qué pide la gente y cómo evalúa el trabajo municipal en esas mismas áreas. Reparación de calles —la primera urgencia— es la peor área evaluada: solo el 26% la califica "Bien". La brecha es de casi 50 puntos. En el extremo opuesto, las fiestas patronales son lo único que el 60% evalúa bien… y apenas el 9% las considera urgentes.
El descontento municipal no es difuso ni ideológico: tiene una dirección postal. Está en la calle sin reparar, en la basura sin recoger, en el foco apagado. Un municipio que reasigne esfuerzo desde lo ceremonial hacia lo material no necesita cambiar su narrativa: necesita cerrar la brecha.
Aunque reparación de calles encabeza en los 15 municipios, la intensidad de cada demanda varía —y ahí está el detalle accionable. El mapa de calor revela qué segunda y tercera prioridad define a cada plaza.
El Índice DOPI de Salud Municipal resume en un número (0–100) la posición de cada municipio: combina gestión, servicios, nota al alcalde, potencial de reelección, mejora de la calidad de vida y atención a lo urgente. Encabezan Ahuachapán Norte, Sonsonate Centro y Ahuachapán Sur; cierran San Miguel Centro, Sonsonate Oeste y Usulután Oeste.
Sobre el índice y su relación con la atención a la agenda, los 15 municipios se segmentan en cuatro arquetipos. No son etiquetas: son diagnósticos operativos, cada uno con una prioridad de intervención distinta.
Si la aprobación nacional se trasladara a los alcaldes, los 15 municipios estarían cerca del 80% de reelección. No ocurre. Incluso donde el respaldo a Bukele supera el 85%, la reelección municipal oscila entre 17% y 50%.
El votante salvadoreño aprueba el proyecto nacional y, al mismo tiempo, juzga a su alcalde por la calle de su colonia. La gestión local se gana o se pierde en lo local —y medir esa dimensión por separado, municipio a municipio, no es opcional.
Municipal Data no es un diagnóstico para archivar: es un tablero de decisiones. Cuatro implicaciones operativas se desprenden directamente de los datos.
Medir 15 municipios con un instrumento común, georreferenciar 21,431 entrevistas, construir un índice comparable y traducir todo en arquetipos accionables no es un ejercicio estadístico: es infraestructura de decisión política.
Lo que distingue a los 15 municipios no es la ideología ni el respaldo al gobierno nacional: es la distancia entre lo que su gente pide y lo que su gestión entrega. Esa brecha es medible, comparable y reducible. Municipal Data la pone sobre la mesa con nombre, cifra y posición.